Cualquier intento o proyecto de eliminar o someter una nación es gravemente inmoral y, por lo tanto, inaceptable.
El bien común se aplica también a la política internacional. Diagnóstico geopolítico: 'las distancias entre los pueblos aumentan, se abren camino lógicas de confrontación y agresividad'. Llamada a formas de cooperación e instituciones internacionales más eficaces que cuiden el bien común global 'sin anular la legítima pluralidad de pueblos y estados'. Declaración doctrinal categórica: 'cualquier intento o proyecto de eliminar o someter una nación es gravemente inmoral y, por lo tanto, inaceptable'.
La declaración final del párrafo es doctrinalmente fuerte y geopolíticamente actual. La frase 'eliminar o someter una nación' es de las más categóricas de toda la encíclica respecto al orden internacional contemporáneo. Conecta directamente con el Cap. V (§185 sobre imperialismos contrapuestos) — sin nombrar países, la encíclica establece un criterio doctrinal claro frente a guerras de conquista, anexiones territoriales y sometimiento de pueblos enteros. La aplicación al ámbito digital es indirecta pero pertinente: el colonialismo de datos (§178) puede leerse como una forma contemporánea de sometimiento de naciones —especialmente del Sur Global— por actores transnacionales que controlan infraestructura, modelos y plataformas.