La calidad de una civilización se mide no por el poder de sus medios, sino por el cuidado que sabe ofrecer.
02 Lectura asistida
Reformulación del criterio de progreso: la calidad de una civilización se mide por el cuidado que ofrece, por la capacidad de reconocer 'un rostro en el otro y no una función'. El cuidado se aprende con experiencia (leer cuentos, acompañar ancianos, hacer un espacio acogedor). La tecnología puede sostener el cuidado mutuo si no despoja al humano de su libertad y juicio como sujeto de relaciones.