Cuerpos marcados, mutilados, consumidos para que el flujo de los cálculos no se interrumpa.
Una de las páginas más fuertes del documento. 'En el mundo de la IA nada es inmaterial o mágico'. Tres cadenas de explotación que sustentan la economía digital: (1) etiquetado de datos, moderación de contenidos, entrenamiento de modelos — millones, mayoría mujeres jóvenes, remuneraciones mínimas; (2) extracción de tierras raras — adolescentes y niños trituran materiales en condiciones peligrosas: 'cuerpos marcados, mutilados, consumidos para que el flujo de los cálculos no se interrumpa'; (3) trata humana facilitada por plataformas, pagos anónimos, perfilado — convirtiendo personas en 'datos a rastrear' y 'paquetes a transferir'.
Pasaje editorialmente notable. La encíclica nombra con precisión y sin eufemismos las cadenas materiales de la IA, que la divulgación tech rara vez visibiliza. La frase 'en el mundo de la IA nada es inmaterial o mágico' es contraste con el marketing que presenta los modelos como entidades autónomas sin trabajo humano detrás. La trilogía — labor invisible + extracción minera + trata facilitada por infraestructura digital — captura tres facetas de un mismo fenómeno: la explotación humana como precondición invisible de la 'IA accesible'.
Evidencia que respalda cada uno de los tres frentes: (1) TIME (enero 2023) sobre etiquetadores kenianos de Sama ganando $1.30-2/hora para clasificar contenido tóxico para OpenAI; investigación Ghost Work (Mary Gray & Siddharth Suri, 2019); reportajes sobre moderadores de Meta en Kenia, Filipinas, Colombia. (2) Amnesty International reportes sobre coltán y cobalto en RDC (niños en minas de Kolwezi); documental Welcome to Sodom sobre Agbogbloshie en Ghana; el cobalto detrás de la batería de smartphones. (3) Reportes de UNODC y Polaris Project sobre uso de plataformas digitales en trata; el reciente uso de Telegram en redes de explotación sexual de menores en Latinoamérica.