Superar los actuales parámetros de medición del grado de desarrollo —anclados desde hace más de ochenta años en el concepto de Producto Interno Bruto— que hacen que se pasen por alto, de forma casi sistemática, aspectos esenciales para el bienestar.
Crítica explícita al PIB como métrica única (anclado desde hace 80+ años). Hace pasar por alto sistemáticamente aspectos esenciales del bienestar y del medioambiente. Pide desarrollar parámetros complementarios que evalúen efectos legislativos sobre dignidad del trabajo, prosperidad compartida, reducción de desigualdades y protección ambiental. Repercutiría en concepto de desarrollo, formación, opinión pública y paz.
Conecta con un debate técnico real. El propio Simon Kuznets, padre del PIB (1934), advertía que 'el bienestar de una nación difícilmente puede inferirse de una medición del ingreso nacional'. Esfuerzos contemporáneos: HDI (PNUD), Better Life Index (OCDE), Bhutan Gross National Happiness, Beyond GDP del FMI, Inclusive Wealth Index (UNU-IHDP). Mariana Mazzucato y Joseph Stiglitz han trabajado activamente en esta dirección. La encíclica recoge el consenso emergente y lo eleva a categoría doctrinal.