Sin refugiarnos en el espiritualismo ni en nuestros pequeños mundos.
Tercera vía: la esperanza que sostiene la acción. La espiritualidad del 'arquitecto sabio' (1 Co 3,10). Recapitula el programa: fundamento = relación con Dios; norma = aceptación del límite humano como realidad positiva; estilo = corresponsabilidad y lenguaje evangélico. Sin refugiarnos en el espiritualismo ni en nuestros pequeños mundos — papel activo. Anuncia los cuatro imperativos: fidelidad a la verdad, inversión en educación, cuidado de relaciones, amor a la justicia y la paz.
La frase 'sin refugiarnos en el espiritualismo ni en nuestros pequeños mundos' es una autocrítica eclesial implícita: rechaza tanto la fuga al ámbito puramente devocional como el repliegue identitario. Es coherente con la línea de Francisco ('Iglesia en salida') y de Pacem in terris ('todos los hombres de buena voluntad'). La encíclica termina exigiendo presencia activa de los cristianos en el espacio público y técnico, no retirada.